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perro antinarcóticos es otro auxiliar imprescindible para el
hombre. Obviamente, su función es ayudar a los Organismos de
custodias de fronteras tanto nacionales como internacionales, en la
detección de drogas peligrosas e ilegales para evitar su inminente
ingreso clandestino al país.
El uso, consumo y tráfico de drogas
es un mal que afecta lamentablemente al mundo entero, alertando a
las autoridades pertinentes con el fin de agotar todos los medios
necesarios para detectarlas. Uno de esos individuos (sin lugar a
dudas el más importante) es el perro.
Las drogas inducen al adicto a gozar
de una libertad individual desviada, que atenta no solamente contra
su vida sino también contra la vida del resto de los componentes de
la sociedad.
El consumo de drogas hasta hace poco
tiempo afectaba únicamente a los países desarrollados, mientras
que los restantes solamente le servían de
"suministradores".
La situación fue cambiando con el
transcurso del tiempo. La Argentina dejó de ser un país de
tráfico y se convirtió en uno de los protagonistas del consumo.
debido a esto, el perro antinarcóticos cumple una función
importantísima en ésta tarea de prevención por lo cual deben
someterse a un riguroso entrenamiento, con el solo objetivo de
achicar en lo posible el mínimo margen de error, o sea, que los
"narcos" puedan transpasar las fronteras sin ser
detectados.

Ahora: ¿Qué son las drogas?
Son sustancias de origen vegetal,
animal o mineral, con apariencia de medicamentos y efectos
estimulantes, hipnóticos, sedantes y alucinógenos, que alteran la
estructura bioquímica del organismo animal y humano, causando
irreparables daños psicofísicos, llegando en la mayoría de los
casos a provocar la muerte.
Tenemos tres grandes grupos de
drogas:
Drogas sociales legales; el alcohol,
tabaco y café.
Drogas medicinales legales; son las
de uso exclusivo bajo prescripción médica, por supuesto con su
correspondiente receta para su posterior archivo de parte del
laboratorio o farmacia que las suministran.
Drogas orgánicas o vegetales
ilegales; son las narcóticas, alucinógenas y estimulantes.
No se usa una determinada raza para
ésta actividad. Puede utilizarse cualquier raza siempre y cuando
éstas posean un olfato desarrollado y altamente sensible.
Preferentemente se utilizan canes de gran fortaleza física capaz de
reducir al o a los portadores de estupefacientes si la situación lo
requiere.
Ellos pueden ser el Ovejero Alemán,
Airedale Terrier, Ovejeros Belgas, etc. Estos perros deben tener un
entrenamiento basado exclusivamente en el rastro, y su entrenamiento
comienza a temprana edad, para de esa manera provocar en el perro
una mayor sensibilidad en su olfato.