l
ataque deportivo, como su nombre lo indica, es una disciplina más
en el perro de tra
bajo. Por supuesto que la mordida es real como la
del perro de guardia, pero con una diferencia importantísima: El
objetivo es la "manga". Sí, en los eventos donde
se requiere como requisito que el perro deba aprobar la prueba de
ataque para pasar a competir al "ring" propiamente
dicho (como sucede por ejemplo en el caso del Ovejero Alemán), el
perro está condicionado a través de la disciplina a morder la
manga, donde se evalúa obviamente el espíritu de lucha del can
actuante, pero lo importante en éste caso, siendo la mordida buena,
muy buena o excelente, es que el perro salte éste obstáculo para
poder competir en pista.
Cabe destacar que un perro que logra
un excelente "ataque deportivo" no significa que
tenga condiciones sobresalientes para ser un excelente "perro
de guardia". Puede ser que en algunos casos se logre ambas
cosas pero, difícilmente esto ocurra a menudo.
Pasemos entonces a redactar algunas
variantes del ataque deportivo.
Búsqueda
con ladrido y conducción del atacante
El perro tiene que localizar los más
rápidamente posible al "figurante" (se lo denomina
así porque figura ser lo que en realidad no es, un delincuente),
disimulado en uno de los seis escondites repartidos en la pista de
trabajo. Al descubrirlo ladra para advertir a su guía
(supuestamente sería su amo, ya que podría ser eventualmente un
adiestrador profesional que se encuentra rindiendo un examen
obligatorio con el perro de su cliente). Cuando éste llega, el
figurante huye dos veces, efectuando dos disparos con un revólver
de 9mm de calibre.
Posteriormente, el perro lo conduce a
lo largo de unas decenas de metros. Durante éste movimiento hay dos
huidas para verificar la vigilancia y rapidez de intervención del
can participante. En campo, la búsqueda es mucho más larga y el
perro debe utilizar su olfato a lo largo de varias centenas de
metros.
Defensa
del amo
El guía con el perro a su lado, va
al encuentro del figurante y le da la mano, comenzando
simultáneamente una conversación. Al término de la misma, el
figurante se aleja y luego vuelve repentina y bruscamente para
agredir al guía. En el momento de la agresión, el perro reacciona
en su defensa con rapidez y energía. Cuando cesa la agresión,
controla al figurante impidiéndole moverse, esperando en esa
posición que el guía tome nuevamente "las riendas de la
situación".

Distintos ataques
Los ataque son diversos: el figurante
de frente o huyendo, protegiéndose con un revólver o un bastón o
fusta. Cuando cesa el ataque, el perro vuelve junto al guía o
permanece en guardia y detiene dos veces al atacante que trata de
huir.
En ring. hay tres tipos de ataque: de
frente con bastón o fusta, huyendo con bastón o con revólver, el
perro impidiéndole moverse al figurante.
En el campo todas las combinaciones
son posibles y el figurante puede defenderse con distintos tipos de
elementos (una escoba, algún palo, ramas, etc.)
El trabajo técnico de los ataques es
complejo y puede definirse de la siguiente manera: decisión,
impacto, y técnica de mordida.
Ataques detenidos
Estos ataques son los
mas espectaculares y son una prueba fehaciente del control total del
animal que, a menos de un metro del figurante, cuando ya está a
punto de efectivizar la mordida, se pone en posición "down"
(acostado en el piso), cuando escucha el silbido de su guía.
En campo hay dos
ataque detenidos, uno con el figurante de frente y el otro, huyendo.
este ejercicio de
ataque requiere un dominio casi perfecto sobre el temperamento y
carácter del animal, donde la disciplina en su totalidad,
desarrolla el papel de protagonista, ya que el perro actuante tiene
por un lado la decisión de agresión hacia el atacante, y por el
otro, está permanentemente atento y dispuesto a recibir y obedecer
inmediatamente, cualquier orden repentina de su guía.

El cuidado de un objeto
Este es en realidad
el ejercicio más complejo que debe realizar un perro en las pruebas
de perros guardianes y de la policía.
En ring, el perro
custodia un objeto determinado (un cesto, un maletín, un bolso,
etc.), que el figurante va a intentar hurtar en dos o tres
oportunidades.
En campo los objetos
en cuestión deben ser más voluminosos (una motocicleta, un
vehículo, un cochecito de bebé, etc.), y se utilizan distintos
elementos de distracción para el perro. Cada uno realiza una
progresión personal que, se resume en el siguiente proceso: el
perro aprende a apoyar sus miembros anteriores sobre una pequeña
caja de madera y a girar para seguir con la mirada al figurante que
da vueltas a distancia agitando su bastón de ataque. Hace girar al
perro hacia la derecha y luego hacia la izquierda, cerrando cada vez
más los círculos.
A un metro del
objeto, se enfrenta al perro que se lanza para proteger el objeto.
En cuanto el can efectiviza la mordida, el guía lo detiene y le
ordena a poner las patas sobre el objeto.