ste
entrenamiento se realiza simultáneamente con el de disciplina.
Cuando el perro comienza su entrenamiento en disciplina, se trabaja
únicamente en la calle. Esto se debe a que dentro del hogar
sufriría una gran distracción y demasiada rebeldía, tenga en
cuenta que es su "territorio", es donde duerme, come,
juega y por sobre todas las cosas, donde se siente el dueño de la
casa y el "amo" de sus dueños.
Teniendo en cuenta que el
entrenamiento de disciplina dura tres meses, una vez transcurrido el
segundo mes, como resultado de que hasta ese momento como dijimos
anteriormente el alumno ha trabajado en la calle, se comienza a
alterar una clase de disciplina dentro del hogar y la otra clase en
la vía pública. Esto se debe a que el perro en muchos casos suele
interpretar que debe portarse correctamente de la puerta de calle
hacia afuera, y que desde la puerta hacia adentro todo sigue igual.
Es aquí entonces donde comienza la
educación para el hogar. Los canes hasta ese momento siguen por
ejemplo rompiendo plantas, muebles, ropa, zapatos, haciendo pozos y
destruyendo jardines, etc.
A pesar de todo, ésta es la etapa
más simple para el perro y para el instructor, que consiste
simplemente en incorporar la disciplina en su totalidad (ya está
educado en un 70% teniendo en cuenta que tiene dos meses de trabajo,
de tres) dentro de la casa, para hacerle entender al alumno que
dentro del hogar también debe trabajar y comportarse como en la
calle.
La tarea consiste en señalarle al
perro todo lo que está roto o deteriorado debido a "su
obra", mostrarse enérgicamente disgustado, y ejercer una
presión sobre el collar de ahorque de manera tal, que el "caprichoso
y destructor" alumno entienda de que no debe volver a
repetir tal acción.
Otra cosa que debe aprender el perro,
es a no escaparse enloquecidamente cuando encuentra la puerta de
calle abierta, que hay que estar custodiándolo para que no "desaparezca",
o bien, atarlo o encerrarlo cuando debe abrirse el portón para
entrar en auto, situaciones que suelen ser molestas y preocupantes.
Otro caso es por ejemplo, el tener
cerrada la puerta del living o cocina "porque sino se mete
adentro y no lo puedo sacar más..." comenta la gente.
Usted puede tener todas las puertas abiertas de su casa y el perro
jamás entrará, salvo que Ud. le indique lo contrario.
Este entrenamiento ayudará
seguramente a disfrutar de su mascota, que la convivencia con su
perro sea una compañía, como la naturaleza lo marcó: "el
fiel y eterno amigo del hombre".