ay momentos
en la vida ed cada perro que presenta en un momento dado algún
problema de hiperactividad, excesivo ladrar o problemas destructivos.
Pero suelen ser de poca importancia por lo que el dueño no se molesta
siquiera en resolver el comportamiento.
Pero otras veces sí que causa
problemas (incordia) y hay que deshacerse del perro o buscar solución
al problema.
Las causas posibles que provocan estos
comportamientos, incluye el aburrimiento, la ansiedad de
separación, exitaciones producidas por interacciones entre
perros vecinos o simplemente para provocar las recompensas (atraer
la atención, presencia del dueño, etc.) que supone ser
"malos".
La hiperactividad en los cachorros es
un comportamiento bastante normal, de hecho es un compañero de juegos
fantástico para los niños, ya que son incansables. Pero cuando un
perro adulto no para un momento, entonces puede llegar a ser
insoportable. Algunas razas son más hiperactivas que otras (caza).
Enese caso, solo podemos conformarnos con recompensar los momentos en
que el perro está tranquilo y darle todo el ejercicio que necesita
pata agotar las energías que le sobran y que necesita expresar.
Hay una forma de hiperactividad llamada
hyperkenesis que es abnormal y que es necesario el tratamiento
de fármacos.
Diagnosticar el problema
Lo primero es descartar que tenga un
problema Pathophysiológico (enfermedad). No suele ser probable, pero
hay que empezar por ahí. A continuación preguntarse si se trata de
hiperactividad de cachorro o de alguna raza que esté condicionada a
ese temperamento (caza). Una vez descartado lo anterior, se ha de
medir el nivel de hiperactividad, con que frecuencia y bajo qué
condiciones. También hay que observar bajo qué condiciones se calma
el perro.
Cuando el perro actúe hiperactivo, una
solución es ignorarle por completo, darse la vuelta y alejarse
de su lado. Admás, el agotar sus "energías" sobrantes con
ejercicio (correr, jugar a la pelota), predispone a que se calme con
más facilidad.
Castigar el comportamiento, funciona
cuando el castigo se le aplica justo al principio del comportamiento y
cada vez que surge. Si no es así, el perro siempre tendrá elección
de arriesgarse. Guardar las reompensas para los momentos en que el
perro se controle y permanece tranquilo. Si podemos controlar su
excitación durante un par de minutos, cuando se le dice:
"Quieto", entonces se le recompensa con comida al final de
los dos minutos (caricias o alagos podrían excitarle de nuevo). y
repetimos este ejercicio, cuando el perro esté predispuesto a
quedarse tranquilo (después de una buena carerra...).
Hiperactividad por razas
predispuestas y juego
Para personas que están acostumbradas
a un perro mayor, de naturaleza tranquila, puede interpretar
incorrectamente la excesiva actividad que su nuevo perro joven
expresa, sobre todo si es un perro de caza o un cachorro boxer. En
estos casos, los dueños inexpertos refuerzan el comportamiento
sin darse cuenta, ya que cuando el cachorro se pone demasiado activo,
le prestan más atención (aunque sea para encerrarlo, sacudirle,
agarrarlo o atarlo fuera) que si estuviese tranquilo.
En todo caso lo que se tendría que
hacer es ignorarlo y darle "marcha" para cansarlo y
recompensarlo cuando esté tranquilo. Además habría que empezar con
clases de obediencia lo antes posible. Si su hiperactividad le provoca
ser destrutivo, entonces hay que prepararle trampas (no relacionadas
con Ud.) y evitar que pueda seguir cuando no pueda controlar.
Ladrar excesivamente
Todo lo que sea una amenaza de su
terriotoio (perros y personas) provoca la alarma de aviso, El
ladrido. Eliminar el ladrido es tan fácil como eliminar el
"habla" a las personas. Aparte de que los ladridos suelen
conseguir lo que pretenden (asustar al intruso y atraer su atención).
Un cachorro aprende enseguida que si
ladra con persistencia, consigue lo que quiere (entrar en casa,
comida, atenciones, etc.) así que en vez de "callar" al
perro, resultará más fácil eliminar el estímulo que provocó el
ladrido.
Tratamiento
Primero habría que analizar el
comportamiento. ¿Es conducta "natural" (heredado) o
aprendida a través de la domesticación? ¿Cuál fué el motivo de
los ladridos y cuando empezó a causar molestias? ¿Cual ha sido la
reacción del dueño hasta el momento?. Quizá sin darse cuenta, ha
cometido el error de confirmar los ladridos hasta que ha llegado a un
punto donde se convirtió en un verdadero problema.
Para resolver el problema, pueden ser
necesarios procedimientos como la EXTINCIÓN, CASTIGOS O REASOCIACION,
dependiendo de cada caso.
EXTINCION: Este procedimiento elimina
el comportamiento aprendido, siempre que podamos saber el factor que
reforzó y mantuvo o provocó el comportamiento. Si por ejemplo, el
ladrido empezó porque quiere entrar en casa y fué reforzado porque
después de perseverancia consiguió entrar en casa, entonces sólo
hay que eliminar la recompensa (entrar en casa) y el comportamiento
desaparece poco a poco. En todo caso, sólo se le dejará entrar en
casa cuando ya ha pasado cinco minutos y no ha ladrado.
CASTIGO: El castigo puede resolver
problemas de ladridos ya sea aprendido, heredado o casual. Lo que no
se debe hacer, es gritarle o pegarle, ya que sólo causaría
reacciones de huida., sumisión o más ansiedad todavía. En todo caso
el castigo debe se impersonal. Collares que funcionan a
distancia, pueden ser efectivos. Hay collares que producen unos
"sonidos ultrasónicos" que molestan al sensible oído
canino y luego existen los collares que producen un
"chispazo" de distintas intensidades, pero éstos hay que
saber utilizarlos (profesionales) y saber con qué perro se puede
utilizar. De lo contrario es demasiado peligroso.
Otros métodos de castigo, puede ser el
"ducharlo" con una manguera a presión que tiene una boca
que pulveriza el agua. En cuanto empiece a ladrar se lo enfoca en la
cara. El secreto está en que cuando se empieza a solucionar el
problema, no se puede dejar que tenga la oportunidad de ladrar, ni una
sola vez, sin recibir el castigo. De manera que habrá que llevárselo
a todas partes, o eliminar el estímulo que provoca el ladrido
(soledad, el gato del vecino, etc.) cuando no se pueda castigar.
Normalmente un perro que ladra
excesivamente, suele además tener otros problemas de comportamiento.
Quizá se pueda trabajar todo al mismo tiempo. Una cosa puede ir
asociada con la otra. Ejemplo: ladrar y perseguir gatos, o ladrar y
destrozar las plantas, etc.
REASOCIACION: Este método puede
utilizarse cuando los ladridos se producen en ausencia del dueño. El
proceso es lento y supone tener mucha paciencia, por lo que se
recomendaría usar el método de castigo en primer lugar.
De lo que se trata es en primer lugar,
cronometrar el tiempo que tarda el perro en ladrar desde que se queda
sólo. Si por ejemplo, son 10 minutos, entonces el dueño debe de
volver entre 5 y 9 minutos después. En caso de que el ladrido empiece
nada mas salir de casa, entonces se empezará por trabajar a partir de
que se cierre la puerta.
Si se dispone de ayuda, alguien debe de
vigilar los ladridos del perro. Si no se dispone de ayuda, habrá que
recurrir a una grabación de cinta. En el supuesto caso de que el
dueño pueda entrar y salir sin que el perro ladre, entonces, se le
recompensará (en otra zona que no sea la entrada de la puerta) con
comida y alagos. Paulainamente se iran incrementando los minutos hasta
llegar a las dos horas. No se debe permitir dejar al perro en la
situación en la que pueda ladrar fuera de las sesiones, por lo que
deberá de permanecer con compañía constante.
Comportamiento destructivo
Lo más típico dentro del
comportamiento destructivo incluye el hacer agujeros, morder los
muebles, destrozar las plantas del jardín, rascar las paredes de la
casa, destrozar la ropa de la casa o tirar la ropa tendida al suelo.
Cuando estos actos son cometidos por un cachorro, se intenta excusar
su comportamiento por su edad "es que está jugando..." y
simplemente mantienen las cosas fuera de su alcance (primera
equivocación), pero cuando es un adulto el que lo hace, se empieza a
tomar medidas disciplinarias por miedo a que cause un verdadaero
destrozo y si no se hace algo, el comportamiento puede persistir. Este
tipo de comportamiento destructivo, normalmente se da cuando se le
deja sólo, y curiosamente los problemas más fáciles de corregir,
son los que ocurren diariamente. Por lo contrario, si sólo aparece
esporádicamente, es muy difícil de corregir.
Tratamiento
Dependerá del estado emocional del
perro cuando comete el acto destructivo, qué es lo que destruye,
cómo lo hace y cuando.
Según su estado emocional: Un perro
que se lo deja sólo, puede que desgarre prendas del dueño (añora su
ausencia) o por simple aburrimiento ya que el "ejercicio" es
de los más recompensable. Puede automutilarse, lamiéndose las manos
sin parar.
Otras cosas que pueden pasar y que no
tienen que ver con la ansiedad de la soledad, es el escarvar la
basura, encontrando restos de comida que son de las mejores reompensas
para un perro "insaciable". Cuando el comportamiento está
directamente relacionado con la ansiedad, entonces hay que trabajar la
"causa" del comportamiento (la ansiedad) en vez del
comportamiento en si. Cuando no hay ansiedad por medio, entonces se
usaran medidas de reasociación o el castigo. Una vez que se ha
corregido el problema habrá que evitar que la causa que provocó el
problema, vuelva a surgir (aburrimiento, escaso ejercicio,
indisciplinado) por lo que se aconseja un programa de educación en
obediencia, ejercicio y atenciones diarias, no sólo en fines de
semana. Cuando se trata de un problema de ansiedad, normalmente
produce varios tipos de problemas de comportamiento (ladrar
excesivamente, hacer sus necesidades y además ser destructivo).
Y cuando rompe o muerde algo, suelen
ser cosas distintas cada vez. Pero si por lo contrario,
"atropella" siempre las mismas cosas, entonces su estado
emocional no es tan grave, por lo que se utiliza el castigo a la hora
de corregir su comportamiento.
Un ejemplo sería, la utilización de
"trampas" para ratones, de manera que cuando se acerque a la
zona don de muerde o agujerea o destroza se encuentre con las trampas
que le daran un buen susto. Y lo mejor de todo es que el castigo es
inmediato, además de que lo asociará con sus malos actos y no con su
dueño.
Cuando se intenta solucionar un
problema de cmportamiento que está causado por un problema emocional
entonces sería más aconsejable la utilización de métodos
indirectos o de reasociación.
Por ejemplo, si se trata de hacer
agujeros en el jardín, quizá la única solución sería enseñarle a
realizar sus excavaciones en un rincón del jardín donde no moleste.
Para ello, se ha de preparar el lugar con tierra blanda y enterra a
poca profundidad un hueso, atraer su atención al lugar y
recompensarlo cuando le tome interés y acabe por desenterrar el
hueso. Poco a poco vamos enterrando el hueso a más profundidad y
luego en sitios distintos, siempre haciendo agujeros sólo en ese
rincon. Si esporádicamente lo hace en otro sitio, se le pondrán
"trampas" para que le resulte desagradable.
Si se trata de morder o de destruir
cosas. Se puede usar el mismo principio. Dándole algo más
interesante para que él muerda o rompa, como un hueso o periódicos
viejos.