ara
utilizar como ejemplo de entrenamiento utilizaremos al Perro Pastor.
esta es una raza que representa al perro deportivo y de utilidad por
excelencia, lo que le añade una gran cantidad de trabajo
polivalente, por lo cual debe tener una inmejorable resistencia
física. Posee además una gran capacidad de adaptación para
desarrollar diferentes trabajos y actividades.
Pastor
Alemán
La resistencia no se refiere solo a
la capacidad de recorrer una gran distancia en el menor tiempo
posible, como en las carreras de trineos, es también la capacidad
de desarrollar un gran volumen de trabajo sin manifestar agotamiento
o desgana. Significa además la fácil recuperación entre diversos
tipos de trabajos que se suceden de modo intermitente.
Si analizamos las distintas pruebas
en las que participan nuestros perros, nos daremos cuenta de que
necesitamos ante todo un perro "potente y rápido", con
una alta dosis de agilidad y coordinación, por lo tanto la
"resistencia" interviene de un modo especial para lograr
el éxito de la competición.
No se debe pecar por exagerado, ya
que un desenfrenado entrenamiento puede producir lesiones en las
almohadillas y ligamentos, pudiendo llegar a afectar además a su
estructura ósea.
El entrenamiento con animales es muy
difícil, dado que en ningún momento ellos pueden expresar el
estado en que se encuentran. Debido a ello deberemos analizar
algunos aspectos de fisiología y de los sistemas de entrenamiento,
para facilitar la comprensión y saber como dosificarles el trabajo.
Las adaptaciones que realiza el
organismo cuando hace un movimiento repentino son las siguientes:
Las contracciones musculares queman un combustible orgánico que se
llama ATP y que reside en la célula muscular. Este combustible de
marcha solamente para unos segundos, lo mínimo indispensable para
realizar cualquier movimiento. A continuación se ponen en marcha
varios sistemas de crear más combustible, que proporcionen la
energía necesaria para continuar con la actividad que se esté
desarrollando en ese momento.
El sistema cardio-respiratorio se
acelera aportando más sangre a los músculos y ésta lleva el
oxígeno y los componentes alimenticios que, tras reacciones
químicas, se convierten en la energía solicitada.
Se moviliza la glucosa de la sangre y
sobre todo se libera gran cantidad de ácidos grasos libres que son
los que, si el ejercicio se prolonga, proporcionan la mayor cantidad
de energía. Para esta conversión de alimentos en energía, se
requiere oxígeno. Al principio del ejercicio o si éste es
demasiado enérgico, el oxígeno no es suficiente y se produce una
fuerte deuda del mismo, que lleva consigo la aparición de una
fuerte sensación de fatiga inicial. Si el ejercicio continúa y no
es violento, el oxígeno que aportan los pulmones a la sangre, suele
compensar ésta deuda, superándose la fatiga inicial y lográndose
un estado de "confort" o de equilibrio que le permitirá
mantenerse en actividad por un buen rato.

Tipos
de resistencia
Según el tipo d
ejercicio:
-
Resistencia
anaeróbica aláctica: Es
la que corresponde a ejercicios de extremada violencia y
reacción casi instantánea, como un ataque a corta distancia o
un salto, requieren una energía basada casi exclusivamente en
las reservas de ATP del músculo.
-
Resistencia
anaeróbica láctica: Es
la utilizada cuando un ejercicio es muy duro y puede alargarse
unos minutos, como un ataque lanzado o un "sprint"
largo, siguen siendo ejercicios de componentes anaeróbicos,
pero al terminarse el ATP muscular, se tiene que recurrir para
producir energía al glucógeno muscular, que con la ausencia de
oxígeno, genera ácido láctico y limita la duración del
ejercicio a un par de minutos, produciendo una fatiga intensa.
-
Resistencia
aeróbica: Es la que
actúa cuando se trata de un ejercicio de intensidad
moderada y de larga duración, en la que el aporte de oxígeno a
las células es suficiente. La energía en éste caso es más
limpia no produciendo ácido láctico y utiliza como combustible
principal las grasas, como así también cantidades mediocres de
glucosa y proteínas. Como ejemplo de ésta resistencia podemos
citar los paseos de larga duración o el trote, siempre que se
marche a una velocidad inferior a los 12 km./hs.
La recuperación
Tras
el ejercicio comienza un proceso en el que el organismo restaura los
parámetros que se modificaron: disnea, bradicardia, gastos de
combustible, acumulación de láctico, etc., y se adapta para
afrontar el siguiente trabajo, acumulando más glucógeno y ATP del
que tenía, estimulando el crecimiento de nuevas células
musculares. Los glóbulos rojos se dimensionan para adoptar más
oxígeno, mientras que el perro ajusta sus mecanismos propioceptivos
y neuromusculares para que los movimientos sean más precisos y por
tanto económicos.
Este
proceso entonces, es lo que se denomina "síndrome general de
adaptación" (SGA).
La
eliminación del ácido láctico mejora siempre y cuando se realicen
durante la recuperación algunos ejercicios ligeros.
Tenemos
que tener en cuenta algo muy importante: cuando un perro termina de
participar en una exposición o cualquier tipo de evento deportivo,
motivo por el cuál se encuentra padeciendo un cansancio importante,
no deberemos encerrarlo inmediatamente en la jaula de viaje o en el
auto, ya que lo privaríamos del oxígeno que necesita y del
movimiento que le ayuda a recuperarse.